
Por. Ignacio González Prieto.
Los procesos de urbanización son sin dudas uno de los grandes desafíos del Siglo XXI, la lucha por el espacio público o privado ya se registra en el primer mundo, pero también en los países subdesarrollados.
Las imágenes transmitidas desde Nápoles-Italia- por todas las cadenas internacionales de noticias del mundo mostraron inmensos basurales-5 mil toneladas de basura- en las calles, se cumplen 15 años de este “mal moderno” que se ve cada vez peor.
Las protestas, las barricadas, el fuego en los basurales y los enfrentamientos con la policía lanzan una señal al mundo de una población que se siente abandonada por sus gobernantes; pero sabe que esta incapacidad encubre el accionar de la mafia –“La Camorra”- que lleva 30 años controlando la descarga ilegal de residuos tóxicos producido por las empresas del rico Norte de Italia.
Las protestas, las barricadas, el fuego en los basurales y los enfrentamientos con la policía lanzan una señal al mundo de una población que se siente abandonada por sus gobernantes; pero sabe que esta incapacidad encubre el accionar de la mafia –“La Camorra”- que lleva 30 años controlando la descarga ilegal de residuos tóxicos producido por las empresas del rico Norte de Italia.
Este progresivo envenenamiento del territorio, que ha aumentado la incidencia del cáncer en la zona en un 20 %, ha producido el lógico pánico entre los habitantes, que se niegan a que se sigan construyendo más vertederos e incineradores. De esta manera, no hay sitio donde eliminar la basura fresca y ésta debe ser exportada, pagando cantidades millonarias a países como Alemania o Suiza que poseen complejos programas de reciclado y hasta usan la basura como energía.
Del otro lado del planeta, en Seúl –capital de Corea del Sur- también se pelea por tener un espacio en una metrópoli donde conviven los frutos de una economía exitosa y globalizada con las férreas estructuras de una sociedad tradicional que se esfuerza por adaptarse a los tiempos que corren.
En apenas 35 años de “milagroso” crecimiento Corea del Sur se convirtió en una de las 11 economías más desarrolladas del mundo. Sus habitantes trabajan en grandes empresas, pero viven en espacios reducidos, con costos altísimos o se van a las afueras para reducir costos, pero deben viajar cientos de kilómetros para llegar a la oficina o a la universidad. Mientras, por los ventanales de las empresas se ven “villas de emergencia”, marginados del desarrollo y pensando en cuanto tiempo serán desplazados por los inmensos rascacielos que avanzan a pasos gigantescos.
La reducción de los espacios, se dirime también en Buenos Aires, donde los porteños luchan contra el tránsito, la falta de infraestructura, los servicios públicos deficientes, la inexistente planificación gubernamental y el boom inmobiliario que eleva los costos a precios exorbitantes.
Por eso, en la búsqueda de espacios verdes, seguridad, tranquilidad y salud, miles de personas se van a los countrys o a los barrios cerrados. Aislados, caros, incómodos, pero claros vencedores de una batalla desigual por el espacio público, donde los ricos siempre ganan y los pobres siempre se resignan a perder.
las camorras no solo existen en italia, en España hay plaga de ellas, parecidas en descripciones a las villas de emergencia argentinas en todos los aspectos. Lugares favorables para el narcotráfico y la delincuencia. Existentes lamentablemente en todo el mundo.
ResponderEliminarsaludos nacho!